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Esta colección de doce looks se construye desde la materia como lenguaje. Ficción, ciencia, tecnología, artesanía y memoria material convergen en un universo donde los materiales no solo visten el cuerpo, sino que narran estados, transiciones y transformaciones. Las prendas proponen un escenario especulativo en el que el ser humano parece haber atravesado hacia otro mundo. Un instante suspendido, extraño e inesperado, que pone en tensión la fragilidad de la vida y la relación entre cuerpo, entorno y objeto. Las siluetas se desplazan entre lo marcial, lo ritual y lo arquitectónico, habitando un espacio intermedio y mutable.
La colección se articula mediante superposición, contraste y fricción de materiales: lana, tafetán, pelo, piel, paño, sarga y piqué dialogan con gasas, materiales plásticos, metacrilato, galones y cuentas de cristal engarzadas manualmente. Cada look funciona como una estructura híbrida, donde lo técnico y lo artesanal se entrelazan para generar texturas descontextualizadas y nuevos códigos formales.
