



El bordado está enteramente realizado con punto de cruz, versátil y sencillo en su ejecución: con puntadas en cruz crea patrones y diseños decorativos sobre la tela. Se considera una de las formas de bordado más antiguas del mundo.
Busto (2021) es una pieza algo inquietante, nos desplaza y sacude. Es una composición vertical que parece simular la cabeza de una mujer, la cual porta un tocado que oculta su rostro. De nuevo es una paleta acotada del negro grisáceo o gris sucio al rosa, esta vez sobre tejido Aida de algodón, con hilos de bordar de algodón 100% mercerizado o encerado.
La figura emerge del fondo blanco sin referentes, en primer plano. Parece apuntar su mirada hacia abajo, quiere intuir este reflejo. A pesar de encontrarse directamente con el espectador, no parece mirarlo. Los rosas sutiles y grises pardo que la envuelven parecen imbuirla en la naturaleza.
Trágica, su presencia habita en nosotros, a pesar de estar envuelta en quiebros vegetales y florales, es capaz de generar vida. La pieza es una Ofelia prerrafaelita que cubre su rostro.
